sábado, 19 de marzo de 2016

La Guardia Civil recupera dieciocho toneladas de aceituna robada y detiene a 23 personas



El grupo criminal tenia su base en Manzanares


Según informa el Diario Lanza en su edición digital, agentes de la Guardia Civil de las provincias de Ciudad Real y Toledo han asestado un importante golpe al robo organizado de aceituna en esta última campaña, con la detención de 23 personas, 17 de ellas en la provincia de Ciudad Real, en dos  operaciones distintas pero relacionadas con el hurto de trescientas toneladas de aceituna, de las que se ha conseguido recuperar dieciocho.


Las operaciones bautizadas como ‘Malaoliva’ y ‘Rebusco’, han permitido el esclarecimiento de 66 robos cometidos en las provincias de Toledo, Ciudad Real, Cáceres, Córdoba, Jaén y Málaga, tras una investigación simultánea en Ciudad Real y Toledo, que empezó el pasado mes de diciembre.


También han sido investigadas otras doce personas y se dan  por desarticulados tres grupos delictivos dedicados al hurto de aceituna.


En las operaciones se han incautado varios vehículos y efectos empleados para recoger la aceituna, según informó ayer desde Toledo el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Julián Gregorio.


La operación ‘Malaoliva se inició a finales de diciembre, cuando agentes de la Guardia Civil de Manzanares comenzaron a investigar robos de aceituna cometidos en esa comarca a lo largo del mes.


En el marco de las investigaciones, los agentes detectaron en la zona vigilada y en plena noche, un monovolumen oscuro que no pudo ser identificado, si bien horas después se denunció el robo de aceitunas en una zona muy próxima al lugar donde se había visto el vehículo.


Días después y también de noche, los agentes detectaron un vehículo ocupado por tres personas con antecedentes por delitos cometidos en explotaciones agrícolas y descubrieron que en el vehículo había tres cerdos ibéricos, recientemente sacrificados, en el maletero.


Los agentes establecieron una posible relación entre este hecho y los robos de aceituna de la zona, al averiguar que estas tres personas también usaban un monovolumen similar al que habían visto noches atrás, por lo que decidieron investigar ambos vehículos, que fueron vistos en explotaciones agrícolas de Ciudad Real, Córdoba, Jaén y Málaga, donde incluso fueron sorprendidos robando aceituna.


La Guardia Civil averiguó que estas tres personas formaban un grupo criminal, con base en Manzanares, que actuaba en varias provincias y que vendía lo robado en una almazara de Malagón, y también descubrieron que podían tener relación con otras personas instaladas en Llanos del Caudillo, que también se podrían dedicar al robo de aceituna.


El modus operandi de ambos grupos era similar, ya que aprovechaban el día para localizar la zona donde delinquir, por la noche robaban la aceituna y, al día siguiente, lo llevaban a la almazara para evitar que se les detuviera.


En esta operación, se han detenido a catorce hombres -todos de nacionalidad rumana y algunos, con antecedentes por hechos similares- por ser los presuntos autores de los robos de aceituna, y a otras tres personas -de nacionalidad española- por un delito de receptación, pues eran el titular de la almazara y sus hijos.


En la inspección realizada en la almazara, los agentes descubrieron un desfase entre las anotaciones de aceituna recibida y los litros de aceite obtenido, que alcanzaba los 150.000 kilos, valorados en 100.000 euros.


Con estas detenciones, se dan por desarticulados dos grupos delictivos que habían cometido 45 robos y, en concreto, 34 en Jaén, 6 en Ciudad Real, 5 en Málaga y uno en Córdoba.


En la operación ‘Rebusco’, iniciada en la provincia de Toledo, se han detenido a seis personas -todas ellas de nacionalidad portuguesa- por cometer presuntamente 21 robos de aceituna en Toledo y en Cáceres.


En este caso, los detenidos robaban las aceitunas a primera hora de la mañana y las llevaban hasta un asentamiento ilegal, en el que viven aproximadamente 200 personas, incluidos niños que a veces eran llevados al lugar del hurto para simular que estaban haciendo actividades no delictivas.
 
La aceituna robada era puesta a disposición del patriarca del asentamiento, que repartía el dinero obtenido entre las diferentes familias. El fruto era trasladado a una almazara de Fuenlabrada de los Montes (Badajoz), donde se compraba la aceituna como si fuera de rebusco, es decir, caída al suelo, ya que ello le permitía solicitar subvenciones específicas.

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