El pleno rechaza una consulta popular debido al informe jurídico de la Secretaría General del Ayuntamiento y a la inseguridad que generaría a otras inversiones empresariales
Sin límites de
tiempo para aclarar cualquier duda
En una extensa sesión
extraordinaria matinal, el pleno del Ayuntamiento de Manzanares rechazó este
viernes la propuesta del Grupo Popular de solicitar autorización al Gobierno
para celebrar en esta localidad una “consulta popular vía referéndum” sobre la
instalación de plantas de biogás-biometano. El equipo de gobierno explicó que
al Ayuntamiento únicamente ha llegado un solo proyecto que se ubicaría a 9
kilómetros de la población.
Tras casi cuatro horas y media de intervenciones “sin límites de tiempos”, tal y como planteó de inicio el alcalde, Julián Nieva, con el fin de aclarar todas las dudas en un asunto que ha generado tanta expectación y que llenó de público el salón de sesiones, el pleno rechazó con los votos en contra del Grupo Socialista y a favor del Grupo Popular y del concejal no adscrito, la propuesta de solicitar autorización para realizar una consulta popular sobre este tema.
El equipo de gobierno, cuyo
portavoz, Pablo Camacho, defendió la necesidad y beneficios medioambientales de
la planta que se proyecta para Manzanares, rechazó la propuesta de consulta
popular habida cuenta del informe jurídico de la Secretaría General del
Ayuntamiento, que considera que no estaba bien formulada y “no debería
prosperar” ya que causaría inseguridad jurídica al consistorio.
Además, y con el precedente de
tan solo tres consultas populares de índole municipal en 45 años de democracia
en España, Camacho explicó que “abrir esa puerta” generaría inseguridad y
ahuyentaría a las empresas que quieran venir a Manzanares. “Si un proyecto
empresarial cumple con la legislación y tiene autorización de la Junta, ¿por
qué hay que hacer una consulta popular?”, se preguntó el portavoz socialista,
que recordó que el Grupo Popular gobernó Manzanares y tomó importantes
decisiones sin hacer consultas populares, como cuando el PP quiso privatizar el
hospital ‘Virgen de Altagracia’, cuando se compró la fábrica de harinas por 1,1
millones de euros o cuando debido a su falta de rigor y de control se
realizaron vertidos contaminantes al río Azuer.
Precisamente para no afectar al medio ambiente con los residuos que generan las industrias agroalimentarias, Camacho argumentó a favor de proyectos de biogás como el de Manzanares basándose en la legislación europea, española y regional, en numerosos informes de científicos y técnicos, y en declaraciones y propuestas a favor de distintos cargos nacionales, autonómicos y locales del Partido Popular y de Vox, de organizaciones agrarias como Asaja y UPA, o de entidades empresariales como FECIR y Aempoman, que representa a cerca de cien empresas de Manzanares.
También lamentó la “rareza
política” de que, en algo que están de acuerdo los principales partidos, tanto
PSOE como PP estén en contra donde son oposición y a favor donde gobiernan.
“Eso es jugar al oportunismo”, denunció tras subrayar que, lejos de aclarar e
informar, los representantes de la oposición municipal estaban desinformando y
alarmando a la ciudadanía al afirmar que “Manzanares será el basurero de
Europa” o citando parcialmente informes científicos.
Plantas dimensionadas al
entorno
La portavoz del Grupo Popular, Rebeca Sánchez-Maroto, que dijo basarse en datos objetivos y en ponencias de científicos como Fernando Valladares, no se opuso a este tipo de plantas de biogás siempre y cuando se necesiten para tratar los residuos que se generan en la zona y estén dimensionadas al entorno en el que se encuentran para que realmente haya una economía circular. No obstante, abogó por el consenso social y para ello defendió una consulta popular cuyos resultados aceptaría y apoyaría, argumentos que compartió el concejal no adscrito, José María Molina-Prados, que también denunció opacidad y pidió que no se hipoteque el futuro con falsas promesas ya que el beneficio “es irrisorio” y las “contraindicaciones y efectos secundarios” son mayores que las ventajas.
Rebeca Sánchez-Maroto dijo que,
según se puede comprobar en la plataforma nevia.castillalamancha.es,
hay en estudio de impacto ambiental en la Junta de Comunidades de Castilla-La
Mancha dos proyectos en Manzanares de plantas de biometano que, entre ambos,
tratarían cerca de 300.000 toneladas de residuos, entre ellos purines de cerdo.
Por ello, calificó sobredimensionadas estas plantas e inconvenientes ya que
necesitarán 800 toneladas de residuos al día y la circulación de numerosos
camiones con la consiguiente huella de carbono. “¿Produce la industria
agroalimentaria de Manzanares 300.000 toneladas para abastecer las dos
plantas?”, preguntó la portavoz, que cifró en unas 25.000 toneladas anuales las
vinazas generadas por las bodegas manzanareñas.
La portavoz del Grupo Popular, que “al no ser concejal de Llanos ni de Membrilla” y “defender los intereses de los vecinos de Manzanares” no entró a valorar los proyectos de plantas proyectadas en esos municipios limítrofes, gobernados por el PP, dijo que una de las plantas de Manzanares estaría a 8,8 kilómetros en el paraje ‘Villaescusa’ y otra a 7 kilómetros en el de ‘Carniceras’.
Solo una planta y cerca de 40
empleos
Tanto el alcalde, Julián Nieva,
como el portavoz del equipo de gobierno, Pablo Camacho, expusieron en el pleno
extraordinario que lo único que ha llegado al Ayuntamiento ha sido el proyecto
de una planta, ubicada a 9 kilómetros del límite con el polígono y a más de 10
kilómetros de las primeras viviendas de Manzanares. Su ubicación sería a más de
8 kilómetros de los pozos de captación de agua de ‘Los Romeros’ y de los
depósitos de Máximo, explicó el alcalde al inicio de la sesión en respuesta a
la información solicitada por los populares.
Esa planta, que según Camacho permitiría tratar el 90% de los residuos de las empresas agroalimentarias de Manzanares, utilizaría el mínimo indispensable de purines (un 4,3%) y el resto (más del 95%) sería para tratar residuos agroalimentarios como vinazas (46,3%), estiércol (39,7%), gallinaza (6,6%) y suero lácteo (3,1%), según consta en el proyecto. También aclaró, ya que las plantas de biogás se vinculan con la ganadería intensiva, que “mientras este gobierno municipal esté al frente del Ayuntamiento, no habrá macrogranjas en nuestro término municipal”.
El portavoz socialista expuso, en
cambio, que la planta proyectada en el término de Llanos del Caudillo, a 2,5
kilómetros de su casco urbano y a 9 kilómetros de Manzanares, contempla que, de
150 toneladas a tratar, 105 sean de purines de cerdo. “Están en contra de la
planta de Manzanares porque gobierna el PSOE pero les da igual la de Membrilla
o la de Llanos porque allí gobierna el PP”, reprochó Camacho al Grupo Popular.
Otros datos destacados expuestos en el pleno son que la planta proyectada en Manzanares tendría un consumo “cero” de agua ya que se autoabastecerá al recuperar el agua contenida en los residuos, principalmente vinazas; y que generaría 15 puestos de trabajo directos y otros 24 indirectos “de personas empadronadas en Manzanares”.
El equipo de gobierno, defendió
este proyecto que, debido a las exigencias legales y a la tecnología, con
instalaciones herméticas, “no generará molestias por olores, no conlleva
consumo de agua, será buena para las empresas locales y creará empleo”, señaló
su portavoz insistiendo en la necesidad de acudir a fuentes fiables y a no
dejarse llevar por los bulos y comentarios de las redes sociales, desde donde
se promovió una concentración ciudadana que apenas tuvo respuesta. “No podemos
permitir que la desinformación impida que esta ciudad siga avanzando”,
sentenció Camacho.
Agradecimiento del alcalde
El alcalde cerró las intervenciones del pleno con un agradecimiento al público y a los corporativos por el comportamiento general demostrado en la sesión, a pesar de que en varias ocasiones hubo interrupciones y tuvo que llamar al orden a ediles del PP y a algún asistente -relacionado con este partido- para cumplir el Reglamento Orgánico Municipal (ROM).
Julián Nieva reconoció que podía
“haber pasado de puntillas” en este asunto para evitar polémicas, pero que por
la responsabilidad de gobierno y el compromiso con Manzanares, con el
convencimiento de que será positivo para la ciudad, apoya este proyecto en un
momento en el que las plantas, fundamentales para la economía circular, se
extenderán por todo el país y se instalarán en términos que limitan a pocos
kilómetros. “Si nos hubiéramos puesto de perfil para evitar la polémica nos
podrían decir que por qué no traemos plantas como en Membrilla o Llanos”, dijo.
Esta planta, añadió Nieva, resuelve un problema para las empresas de Manzanares y evita una inversión millonaria para construir una depuradora de aguas industriales “a cielo abierto” en el polígono. También dijo que con ella no se cierra la puerta a la llegada de inversiones empresariales que, de esta forma, tienen resuelto el problema de la gestión de residuos. “Nada negativo para esta ciudad se hará y lo que sea positivo, no dejará de hacerse”, concluyó el alcalde.