jueves, 25 de febrero de 2021

“Ahora toca pelear por intentar quedar entre los cuatro primeros y disfrutar” Manuel del Salto, presidente del Manzanares, F.S. “Quesos el Hidalgo”

“La temporada está siendo muy complicada a nivel económico, pero confiamos en dejar las cuentas al día entre esta y la próxima semana”

“El club trabaja en fórmulas de ingresos alternativos que se darán a conocer la próxima semana”

El Manzanares Fútbol Sala Quesos El Hidalgo inicia este domingo en Ceuta su participación en el grupo por el ascenso a Primera División. El presidente del club, Manuel del Salto, afirma que “ahora toca pelear por intentar quedar entre los cuatro primeros y disfrutar de un nuevo play off en Manzanares, esperamos que con nuestra afición en la grada”. “Tenemos una plantilla cualificada para pelear por ello y uno de los mejores entrenadores a nivel nacional, por lo que los resultados seguro que llegarán”, apostilla.


Preocupa el apartado económico: “Está siendo una temporada muy complicada, ya que venimos de asumir cerca de 30.000 euros en gastos de la campaña anterior, la mayoría en pagos a los jugadores, a pesar de la pandemia y de haber perdido una parte muy importante de los ingresos”. Explica que se decidió pagar hasta el 2 de mayo “y así se está haciendo”. “Quiero agradecer a los jugadores que han dado facilidades y a los que aún le vamos pagando poco a poco la última parte pendiente”, añade.

Recuerda que el club hizo un esfuerzo económico para poder disputar el play off de ascenso en Málaga, “donde todo fueron gastos y no pudimos contar ni con nuestra afición ni otros ingresos que vienen aparejados a este tipo de eventos”. Insiste en que el Manzanares, en el último tramo de la pasada temporada y en la actual, ha dejado de ingresar dinero de taquillas, bar, romerías, verbenas y actuaciones que ya estaban cerradas para mayo y junio en el Gran Teatro. Y además de los ajustes contemplados en el presupuesto, el presidente remarca que en septiembre, las autoridades sanitarias contemplaban la entrada al pabellón de 300 personas y, hasta la fecha, “solo hemos podido meter cerca de 180 personas en dos ocasiones”.

“A pesar de la pandemia, desde el club se decidió no renegociar los contratos firmados con anterioridad a la misma, pensados en su mayoría para poder contar con estos jugadores en la temporada del 20 aniversario, pero nadie contaba con esto”, enfatiza Del Salto para agregar que a la plantilla ya se le ha comunicado en varias ocasiones que “ir al día esta temporada iba a ser muy complicado al depender de ayudas directas”. “Confiamos en dejar las cuentas al día entre esta y la próxima semana, ya que estamos a la espera de recibir unos ingresos que son fijos, pero que se están demorando más de lo que se dijo en su día. Quiero expresar mi agradecimiento por el esfuerzo y la comprensión que están teniendo”, manifiesta.


A pesar de todas estas circunstancias, el presidente del Manzanares hace hincapié en que la junta directiva y los colaboradores no han parado de trabajar para buscar nuevas ideas y fórmulas de ingresos alternativos, que se darán a conocer la próxima semana, así como la búsqueda de nuevos patrocinadores para que unan su nombre al de Quesos El Hidalgo, “al que estaremos agradecidos de por vida por su encomiable ayuda”. “Hay que agradecer a los patrocinadores, empresas colaboradoras e

instituciones el esfuerzo que están haciendo a pesar de la pandemia. Como ocurre con el resto de los sectores, si queremos salvar el deporte tenemos que ir de la mano y arrimar el hombro para intentar sacar adelante los proyectos”, afirma para avanzar que de cara al 20 aniversario, “se está trabajando en iniciativas que nos van a servir como nuevas vías de difusión y financiación”.

Del Salto también tuvo palabras de agradecimiento para la afición: “Los aficionados están siempre ahí y esperamos poder contar con ellos en el tramo final de la temporada en todos los partidos, porque son el verdadero tesoro de este club”. Y respecto al equipo juvenil, el presidente del Manzanares destacó el gran trabajo que está realizando. “Hay un grupo humano con David, José María, Daniel e Ignacio que está muy involucrado con los chavales, haciendo una apuesta de futuro y contando con muchos chicos del cadete y dando continuidad al trabajo de las escuelas deportivas. Demuestran a los más jóvenes que, con ganas de trabajar y aprender, se puede llegar”, señala.

Volviendo al proyecto del 20 aniversario del club (2021-2022), Manuel del Salto resalta que es un proyecto “muy ilusionante”. “Es quizás, a día de hoy, lo que nos siga manteniendo aquí, aunque al final de temporada decidiremos qué hacer”, apostilla. Son varios meses los que se llevan trabajando ya en la organización de los actos, “dándole al club una imagen innovadora desde el área de comunicación”. “Habrá muchas novedades en cuanto a imagen y marketing y a nivel deportivo, en principio, contamos con un alto porcentaje de la plantilla actual, aunque no habrá impedimentos en liberar a aquel jugador que tenga contrato y no quiera estar aquí la próxima campaña. Queremos un equipo involucrado con el proyecto, con la misma ilusión que nosotros, porque, al final, todos somos uno y lo bueno que pase es para todos”, sentencia.

El programa de educación de calle prestó ayuda a 116 personas el año pasado

Este programa especializado tiene como objetivo servir de apoyo para que las personas drogodependientes abandonen su adicción

Hasta 116 personas se beneficiaron durante 2020 del programa de educación de calle, un proyecto llevado a cabo por el Ayuntamiento a través de la asociación 'Pokhara' para ayudar a personas mayores que han desarrollado dependencia a una o varias sustancias tóxicas y que pueden presentar, además, indicadores de exclusión social.

Dos educadores de calle son los encargados de llevar a cabo este programa del Área de Servicios Sociales. Sus intervenciones están orientadas a promover el abandono del consumo de estas sustancias tóxicas, apoyando a estas personas emocionalmente durante el síndrome de abstinencia y acercándolas a recursos que trabajan la deshabituación por un lado y la incorporación social por el otro. “Se trata de un programa de ayuda muy especializado”, explica Prado Zúñiga, concejala de Servicios Sociales. “Emplea una metodología basada en la escucha activa, en el respeto, en la comprensión, en la participación, en la colaboración y en la coordinación. Porque no se juzga ni se etiqueta a las personas, sino que se les escucha, se les comprende y se les ayuda a alcanzar los objetivos marcados”.


El trabajo realizado por los responsables del programa se divide en tres áreas: personal (ofreciendo un acompañamiento integral a la persona drogodependiente para que se sienta motivada a dejar de consumir), familiar (ofreciendo orientación y asesoramiento especializado a su entorno familiar) y comunitaria (coordinando los recursos locales y provinciales que puedan intervenir en el proceso de trabajo con la persona drogodependiente).

Entre los colectivos con los que han trabajado los educadores de calle se encuentran personas mayores de edad dependientes de diferentes sustancias (alcohol, cannabis, cocaína e hipnosedantes), personas que se encuentran en los centros penitenciarios de Herrera de la Mancha y de Alcázar de San Juan o en grado 3 en centros de inserción social, mujeres drogodependientes que ejercen la prostitución a cambio de dosis de cocaína y heroína, jóvenes con juicios pendientes por delincuencia y tráfico de drogas principalmente, y personas que muestran otros factores de riesgo más allá de las drogodependencias (nulo autocuidado, baja calificación profesional, deterioro familiar grave, discapacidad, estigmatización territorial, etc).

Si se quiere, se puede salir de las drogas”

Durante el año 2020, el programa de educación de calle prestó ayuda a 116 personas (68 hombres y 48 mujeres), 67 de las cuales presentaban drogodependencia. No con todas se trabaja al mismo nivel, pero los resultados son palpables: se ha conseguido que siete personas dejen de consumir, cinco de ellas con tratamiento ambulatorio y dos al ser internadas en un centro de deshabituación. “Es el mejor ejemplo de que si se quiere, se puede salir de las drogas”, apunta la edil.


La actividad del programa no cesó durante el confinamiento, sino que se adaptó a las restricciones sanitarias. El seguimiento de las personas que formaban parte del programa, en lugar de hacerse en la calle, se realizó de manera telefónica. “El apoyo emocional fue imprescindible para que pudieran quedarse en casa y no tuvieran el impulso de saltarse el confinamiento para obtener estas sustancias tóxicas”, detalla Zúñiga.

Las personas interesadas en obtener más información sobre el programa de educación de calle pueden ponerse en contacto con el Área de Servicios Sociales del Ayuntamiento.