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martes, 22 de diciembre de 2015

Lo que dice la Organización Mundial de la Salud sobre la Legionela y que quizás quieran conocer


Legionelosis

Nota descriptiva N° 285

Noviembre de 2014
 
Datos y cifras

La bacteria L. pneumophila se describió por primera vez en 1977, como causa de un brote de neumonía grave registrado en 1976 en un centro de convenciones en los Estados Unidos de América.


La forma más común de transmisión de Legionellaes la inhalación de aerosoles contaminados, producidos en conjunción con pulverizaciones, chorros o nebulizaciones de agua. La infección también puede tener lugar a través de la aspiración de agua contaminada, sobre todo en pacientes hospitalizados vulnerables.


La enfermedad del legionario tiene un periodo de incubación de 2 a 10 días (aunque en algunos brotes recientes debidamente documentados se han registrado periodos de hasta 16 días).


La muerte sobreviene por neumonía progresiva acompañada de insuficiencia respiratoria y/o conmoción e insuficiencia multiorgánica.


Si no se trata, la enfermedad del legionario suele agravarse en la primera semana.


Entre un 75% y un 80% del conjunto de casos notificados son personas mayores de 50 años, y entre el 60% y el 70% son hombres.



Descripción general

La legionelosis presenta importantes variaciones en cuanto a su gravedad, pues incluye desde afecciones leves que cursan con fiebre hasta algunas formas de neumonía potencialmente mortales; su causa es la exposición a especies de Legionella presentes en el agua y mezclas de tierra para macetas.


A nivel mundial, la Legionella pneumophila, transmitida por el agua, es la que más comúnmente causa casos de infección e incluso brotes epidémicos. La Legionella pneumophila y otras especies afines suelen encontrarse en lagos, ríos, arroyos, aguas termales y otros sistemas hídricos. Otras especies, incluida L. longbeachae, se pueden hallar en mezclas de tierra para macetas.


La bacteria L. pneumophila se describió por primera vez en 1977, como causa de un brote de neumonía grave registrado en 1976 en un centro de convenciones en los Estados Unidos. Desde entonces se la ha asociado a brotes relacionados con sistemas hídricos artificiales deficientemente mantenidos, en particular torres de enfriamiento o condensadores de evaporación utilizados para sistemas de acondicionamiento de aire y refrigeración industrial, sistemas de agua fría y caliente en edificios públicos y privados, e instalaciones de hidromasaje.


Aunque se desconoce la dosis infectante, cabe presumir que en el caso de sujetos vulnerables es poco elevada, ya que se han dado casos de enfermedad tras tiempos de exposición muy reducidos y a una distancia de hasta 3,2 km del foco infeccioso. La probabilidad de enfermedad depende de la concentración de Legionella en la fuente de agua, de la producción y dispersión de aerosoles, de factores relacionados con el huésped, como la edad o afecciones preexistentes, y de la virulencia de la cepa particular de Legionella que se trate. La mayoría de las infecciones no causan enfermedad.


Causa

El agente causal son bacterias Legionella presentes en el agua o en mezclas de tierra para macetas. La más patógena es la especie L. pneumophila que se puede encontrar en las aguas dulces de ambientes acuáticos naturales del mundo entero. No obstante, presentan un riesgo mucho mayor los sistemas acuáticos artificiales que proporcionan entornos propicios para el crecimiento y la propagación de Legionella.


Las bacterias viven y crecen en medios acuáticos a temperaturas comprendidas entre los 20ºC y los 50ºC (temperatura óptima: 35ºC). Las bacterias Legionella pueden sobrevivir y proliferar parasitando protozoos libres o dentro de las biopelículas que se forman en los sistemas de agua. Pueden causar infecciones en células humanas por medio de un mecanismo similar al que utilizan para infectar protozoos.


Transmisión

La forma de transmisión más frecuente de Legionella es la inhalación de aerosoles contaminados. Las fuentes de aerosoles que se han relacionado con la transmisión de Legionella incluyen torres de enfriamiento para aire acondicionado, sistemas de agua fría y caliente, humidificadores e instalaciones de hidromasaje.


La infección también puede producirse mediante aspiración de agua contaminada, sobre todo en pacientes hospitalizados vulnerables. No hay transmisión directa de persona a persona.


Distribución geográfica

Se cree que la enfermedad del legionario está presente en todas las partes del mundo.


Incidencia

La incidencia de esta enfermedad por infección extrahospitalaria varía considerablemente en función del nivel de vigilancia y notificación de casos. Dado que muchos países carecen de medios de diagnóstico apropiados para detectar la infección, o no disponen de sistemas de vigilancia suficientemente robustos, se desconoce la tasa real de incidencia.


En Europa, Australia y los Estados Unidos de América, se detectan sobre 10 a 15 casos por cada millón de habitantes.



Entre un 75% y un 80% del conjunto de casos notificados son personas mayores de 50 años, y entre el 60% y el 70% son hombres. También son factores de riesgo para la legionelosis extrahospitalaria o asociada a los viajes: el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, las neumopatías, la inmunodepresión y las enfermedades respiratorias o renales crónicas.


Los factores de riesgo para la neumonía nosocomial (o neumonía hospitalaria) incluyen: intervención quirúrgica reciente, intubación (procedimiento médico utilizado para colocar un tubo en la tráquea), ventilación mecánica, aspiración, presencia de sondas nasogástricas y utilización de equipo de terapia respiratoria. Los huéspedes más expuestos son los pacientes inmunodeficientes, por ejemplo sujetos trasplantados y enfermos de cáncer o personas que reciben tratamientos con corticoesteroides.


El retraso en el diagnóstico y en la administración de un tratamiento antibiótico adecuado, el envejecimiento y la presencia de enfermedades concomitantes son factores pronósticos de muerte por legionelosis.


Síntomas

Legionelosis es un término genérico que abarca las formas tanto neumónicas como no neumónicas de infección por Legionella.


La forma no neumónica (fiebre de Pontiac) es una enfermedad aguda de resolución espontánea que se manifiesta con síntomas similares a los de la gripe y remite generalmente al cabo de 2 a 5 días. El periodo de incubación oscila entre unas pocas horas y un máximo de 48 horas. Los síntomas principales son fiebre, escalofríos, cefalea, malestar general y dolor muscular (mialgia). No se conocen casos de muerte asociados a este tipo de infección.


La enfermedad del legionario tiene un periodo de incubación de 2 a 10 días (aunque en algunos brotes recientes debidamente documentados se han registrado periodos de hasta 16 días). Los síntomas iniciales son fiebre, pérdida de apetito, cefalea, malestar general y letargo. Algunos pacientes también refieren dolor muscular, diarrea y confusión.
 
Generalmente, se observa asimismo una tos leve inicial, aunque hasta un 50% de los pacientes pueden presentar flemas. En cerca de una tercera parte de los pacientes, éstas son expectoradas con sangre (hemoptisis). La gravedad de la enfermedad va desde una tos leve hasta una neumonía con rápido desenlace fatal. La muerte sobreviene por neumonía progresiva acompañada de insuficiencia respiratoria y/o conmoción e insuficiencia multiorgánica.


Si no se trata, la enfermedad del legionario generalmente se agrava en la primera semana. Al igual que ocurre con otros factores de riesgo que causan neumonía grave, las complicaciones más frecuentes de la legionelosis son insuficiencia respiratoria, conmoción e insuficiencia renal aguda y multiorgánica. La curación, que siempre requiere tratamiento antibiótico, suele ser completa, aunque puede requerir varias semanas o meses. En raras ocasiones, una neumonía progresiva grave o un tratamiento ineficaz pueden entrañar secuelas cerebrales.


La tasa de mortalidad por legionelosis depende de: la gravedad de la enfermedad, la idoneidad del tratamiento antimicrobiano inicial, el entorno en el que se contrajo la infección y diversos factores relacionados con el huésped (por ejemplo, la enfermedad suele ser más grave en pacientes inmunodeprimidos). En sujetos inmunodeprimidos no tratados, la tasa de mortalidad puede llegar a situarse entre un 40% y un 80%, aunque se puede reducir a un 5% - 30% mediante un manejo de casos apropiado y en función de la gravedad de los signos y síntomas clínicos. En términos generales, la tasa de mortalidad oscila entre un 5% y un 10%.


La enfermedad del legionario a menudo se clasifica en función del tipo de exposición, que puede ser extrahospitalaria (o comunitaria), asociada a los viajes u hospitalaria (o nosocomial).


Respuesta

Actualmente, no hay ninguna vacuna disponible contra la legionelosis.


Los pacientes que presentan la forma no neumónica de la infección no requieren ningún tratamiento antibiótico: un tratamiento sintomático es suficiente. La enfermedad del legionario exige siempre tratamiento antibiótico, previa confirmación del diagnóstico en el laboratorio.


La amenaza que la legionelosis supone para la salud pública puede ser controlada por las autoridades responsables de la seguridad de las edificaciones o de los sistemas de abastecimiento de agua mediante la aplicación de planes de garantía de la salubridad del agua. Estos planes deben estar específicamente diseñados a estos efectos y entrañar la introducción, y el seguimiento periódico, de las medidas de control de los riesgos identificados, incluida la presencia de Legionella. Aunque es imposible erradicar la fuente de infección, sí se pueden reducir sustancialmente los riesgos.


La prevención de la enfermedad del legionario depende de la aplicación de medidas de control que minimicen la proliferación de Legionella y la difusión de aerosoles. Esas medidas incluyen un buen mantenimiento de las instalaciones y aparatos, en particular mediante su limpieza y desinfección sistemáticas, y la aplicación de otras medidas físicas (térmicas) o químicas (biocidas) para limitar al máximo la proliferación. He aquí algunos ejemplos de medidas recomendadas:


    .- Mantener, limpiar y desinfectar periódicamente las torres de enfriamiento, utilizando de manera frecuente o sistemática agentes biocidas;

    .- Mantener una concentración idónea de agentes biocidas, por ejemplo cloro en las instalaciones de hidromasaje, asegurando el vaciado y la limpieza completos de todo el sistema por lo menos una vez a la semana;

    .- Mantener limpios los sistemas de agua fría y caliente, asegurando al mismo tiempo que el agua caliente se mantenga en 60°C o bien que el agua fría no supere los 20°C, o tratando las instalaciones con un biocida adecuado para limitar el crecimiento de bacterias.


La aplicación de este tipo de medidas contribuirá considerablemente a reducir el riesgo de contaminación por Legionella y a prevenir la aparición tanto de casos esporádicos como de brotes. Cuando se trate de pacientes hospitalizados vulnerables, habrá que tomar en muchos casos precauciones adicionales en relación con el agua y el hielo, sobre todo para evitar el riesgo de aspiración.


Las medidas de control y prevención deben ir acompañadas de la debida vigilancia por parte de los médicos generales y los servicios comunitarios de salud, con miras a facilitar la detección de casos.

I.U. manzanares ante el brote de legionella.



Desde IU Manzanares queremos en primer lugar, dar nuestras condolencias a los familiares de los fallecidos y nuestro apoyo y solidaridad con todos los afectados.

En segundo lugar, IU Manzanares confía en los profesionales sanitarios y de salud pública para hacer frente al brote de legionella que asola Manzanares y la comarca.

Por responsabilidad y respeto a los protocolos de salud pública, hemos entendido que la información sobre este asunto se haga desde la Dirección General de Salud Pública, aunque la incertidumbre entre la ciudadanía y los rumores, parece que esta información es insuficiente.

IU instará a mejorar la información hacia la ciudadanía de la evolución de esta crisis sanitaria, con el fin de evitar alarmismos innecesarios o el colapso de los servicios sanitarios de manera injustificada.

Por último, desde IU solicitamos a las autoridades sanitarias a que informen a la ciudadanía de los posibles medios o hábitos para evitar la extensión del contagio o infección.

Miguel Ramírez Muñoz.
Portavoz del Grupo Municipal IU

Ante el brote de legionelosis UPyD en Manzanares pide para los vecinos una información suficiente, adecuada y pedagógica.



La delegación de UPyD en Manzanares y el portavoz de su Grupo Municipal, entienden que el abordaje informativo desde las instituciones dirigido a los ciudadanos sobre temas tan delicados como es el del brote de legionelosis, han de ser tratados conjugando la demanda informativa como un derecho que se puede manifestar incluso mediante la concentración ciudadana, con la obligación y la prudencia de los responsables políticos para dar información y al mismo tiempo que ésta sea pedagógica  a fin de mejorar la actitud de todos ante tan serio acontecimiento.


De rumores el día 14, pasando por sospechas el día 17 y llegando a los 109 casos del día 21, según la secuencia informativa sostenida en la web municipal, viene a suponer, a nuestro entender, una secuencia escasa.


El Director General de Salud Pública de CLM, en la rueda de prensa del 21 por la tarde en el Hospital de Manzanares, se manifestó como portavoz único para dar traslado de la información sobre este caso. Desde UPyD Manzanares entendemos que la figura de un único portavoz en esta cuestión es acertada. Pero dicha figura, con independencia de quien la encarne, desde luego siempre un técnico cualificado en Salud Pública  y con conocimientos sanitarios, debería haberse conducido con mayor cercanía a la población de Manzanares  a través de los locales y provinciales medios de comunicación en todas sus variables posibles. 


Compartimos las preocupaciones e inquietudes de todos los ciudadanos de Manzanares así como sus demandas de información manifestadas, incluso, mediante concentración en la plaza frente al Ayuntamiento, a la par que confiamos en la comprensión del Equipo de Gobierno, y el PSOE que le sustenta, porque ellos mismos han practicado, siempre que les ha parecido oportuno y no sin razón, actitudes similares en otros momentos y antes circunstancias de similar interés.


Jerónimo Romero-Nieva Lozano

Concejal Portavoz

Grupo Municipal Unión Progreso y Democracia

En tres meses nueva convocatoria de Elecciones Generales. Artículo de opinión de Francisco Agarrabeitia Ramírez.



Francisco Agarrabeitia Ramírez

Analizando los resultados de las elecciones del domingo parece evidente que en tres meses habrá nueva convocatoria electoral, salvo sorpresa o pacto “alemán”.


Los 350 diputados se pueden agrupar o dividir en dos grandes bloques, uno a la izquierda y otro a la derecha, en este caso tenemos un grupo de 178 a la derecha, que serían:

-         PP, 123

-         Ciudadanos, 40

-         DL (CiU), 8

-         PNV, 6

-         CC, 1



Y otro bloque de 172 a la izquierda:

-         PSOE, 90

-         Podemos, 69 (sumando los diputados de Podemos y los de las confluencias en las que participa Podemos junto a otros partidos)

-         UP-IU, 2

-         ERC, 9

-         Bildu, 2

Esto significa que sólo podría superar una votación de investidura un candidato del bloque de la derecha, es decir, del PP, porque cualquier candidato del bloque de la izquierda recibirá siempre 178 votos en contra, lo que imposibilita una investidura. Además de las dificultades programáticas o de planteamientos independentistas que esto conlleva, porque no resulta factible un acuerdo de toda la izquierda en la que pueda incluirse a partidos como ERC  y sobre todo Bildu. Resulta prácticamente imposible imaginar un bloque unido de izquierdas con más de 161 diputados (PSOE, Podemos y UP-IU), cantidad totalmente insuficiente para superar una investidura, pues entre PP y Ciudadanos ya suman 163. Y también resulta muy difícil imaginar un apoyo a ese grupo de 161 de algún partido independentista de derechas, como son PNV o DL (el antiguo CiU), sobre todo teniendo en cuenta lo manifestado por responsables del PSOE.



Por lo tanto, sólo un bloque de partidos de derechas podría sumar un número suficiente de diputados como para superar el proceso de investidura, entre PP, Ciudadanos y Coalición Canaria ya suman un total de 164 diputados, cantidad insuficiente pues los cinco partidos situados a la izquierda ya han declarado que en ese caso votarán en contra, y entre ellos suman un total de 172 diputados. Esto significa que la única posibilidad que tiene un bloque de derechas de superar esos 172 votos en contra pasa por el hecho de que votase a favor DL, el partido de Artur Mas, porque con el PNV sólo sumarían 170 votos, necesitarían en todo caso el voto favorable de DL para igualar esos 172 del bloque de partidos situados a su izquierda. Si tenemos en cuenta la situación política de Cataluña, donde el partido de Artur Mas ha iniciado un proceso independentista, resulta evidente que en ningún caso DL apoyaría a un presidente del PP.



En los próximos meses iremos viendo cómo se materializa esta situación política, con un reparto del Congreso de los Diputados realmente endiablado, y cuya única posibilidad de evitar un bloque en el nombramiento de cualquier presidente pasa en todo caso por alcanzar un acuerdo entre el PP y el PSOE con el que garantizar la abstención del PSOE en la votación de investidura, un acuerdo “a la alemana”, algo que es totalmente descartable pues en ese caso PSOE cedería a Podemos ocupar el lugar que corresponde a la oposición.



Por todo esto, resulta claro que con esta distribución del Congreso de los Diputados va a resultar imposible el nombramiento de un Presidente del Gobierno, estando abocados a un nuevo proceso electoral, en el que ya los partidos políticos se están empezando a situar.



Fdo: Francisco Agarrabeitia Ramírez.