jueves, 15 de febrero de 2018

El Cambio Climático entra en tu casa. Artículo de opinión del periodista Román Orozco



En Castilla-La Mancha, la Oficina del Cambio Climático afirma que el pasado año ha sido “extremadamente seco”, lo que nos deja en una situación de “sequía profunda”


Por Román Orozco (*)
“Parece como algo salido de Hollywood: el “día cero” está por llegar a Manzanares. Todos están advertidos”.

“El gobierno municipal alerta de que la amenaza del día cero será lo peor que ha enfrentado un pueblo como éste desde la Segunda Guerra Mundial o el atentado del 11 de septiembre. Ya hay conversaciones con la policía nacional de España porque “el sistema policial usual no será adecuado”. Los residentes, cada vez más temerosos, susurran entre sí sobre el caos que se avecina”.

“La razón de las alertas es sencilla: el suministro de agua del pueblo está por quedarse completamente seco. Las tuberías de los hogares y los negocios tendrán que cerrarse hasta que lleguen las lluvias. Los casi 20.000 residentes del pueblo manchego deberán hacer fila para las raciones de agua que se repartirán en 20 puntos. Manzanares se prepara para el impacto en la salud pública y el orden social”.

“Si continúan bajando los niveles de agua, Manzanares deberá declarar el día cero en menos de tres meses. Ese día dejará de salir agua del grifo”.

¿Terrorífico, verdad?
Los párrafos anteriores no son una ficción. No es la mano de Stephen King la que está detrás. Es la de dos reporteros del periódico The New York Times describiendo la angustiosa situación que viven los cuatro millones de habitantes de Ciudad del Cabo, la población más grande de Sudáfrica y la de mayor nivel de vida del continente. 

A esos párrafos textuales, solo les he hecho un cambio: he sustituido Ciudad del Cabo por Manzanares. Porque ese día cero podría ser realidad también aquí algún día. Y no muy lejano. 

Pocos días después de que comenzara a escribir este artículo, Ciudad del Cabo mereció la primera página de El País. Entro otros datos, señalaba el periódico español que el día cero ya estaba fijado: el 11 de mayo. Ese día, los pantanos que abastecen a la ciudad sudafricana estarán por debajo del 13% y no podrá ser utilizada para consumo humano. Desde ese día, cada ciudadano podrá recoger 25 litros de agua en alguno de los 180 puntos repartidos por la policía en la ciudad. Ahora, y desde el 1 de febrero, solo pueden consumir 50 litros al día. Quien supere ese límite es multado con 700 euros.

¿Qué se puede hacer con 50 litros de agua? Poco. Tirar una vez de la cadena del inodoro son 20 litros. Poner una lavadora, 60/70. En España, cada persona consume por habitante y día 137 litros de agua. 

¿Cuál es la causa principal de esta gravísima situación? El cambio climático (CC).

¿Exagerado? No. Los datos son contundentes. También en España.

Evacuar Sevilla
En 1994, las autoridades sevillanas contemplaron la evacuación de la ciudad de Sevilla, recordaba estos días Jaime Palop, consejero delegado de Emasesa, la empresa de gestión del agua local. Un millón de personas deberían salir de la ciudad. Solo contaba con agua para seis meses. 


En Castilla-La Mancha la situación no es mejor. Según el último informe de la Oficina del Cambio Climático de la comunidad, hecho público hace unos días, el pasado año ha sido “extremadamente seco”, con casi un 39% menos de precipitaciones que la media anual en los primeros diez años del siglo. Es el segundo año más seco desde 1981, lo que nos deja en una situación de “sequía profunda”.

Al tiempo, la temperatura media anual ha subido en nuestra comunidad más de medio grado en esa década.

Estos datos confirman lo que ustedes están viviendo día a día. Cada vez hará más calor, lloverá menos, habrá menos agua y eso afectará de manera directa e inmediata a sus vidas. Todo les resultará más caro: la electricidad, el gas, los productos frescos. Las cosechas serán menores, como ha sucedido este año con el aceite y la uva. Por tanto, subirán, como han subido, los precios. 

400.000 muertos al año en Europa
Si viven en una gran ciudad, sufrirán las consecuencias de una contaminación del aire cada vez mayor: su salud se resentirá. Por cierto que la Unión Europea ha amenazado estos días con llevar a los tribunales a España por incumplir la normativa de contaminación del aire. Sobre todo, en las grandes ciudades, como Madrid o Barcelona.
 
El comisario europeo de Medio Ambiente, Karmenu Vella, ha recordado que superar los niveles fijados de dióxido de nitrógeno producido por el tráfico provoca la muerte prematura por la mala calidad del aire de 400.000 ciudadanos europeos. No es para tomárselo a broma.

Políticos irresponsables
¿Quién puede remediarlo? Desde luego, no los políticos irresponsables o ignorantes, o las dos cosas a la vez, que niegan o restan importante a la realidad del cambio climático. El más “irritante” de todos ellos, como ha dicho Teresa Ribera, directora del Instituto para el Desarrollo Sostenible, es el presidente Estados Unidos, Donald Trump. Estas navidades se tomaba a chirigota este gravísimo problema y decía en uno de sus enloquecidos tuits que “quizá le vendría bien (a su país) un poco de calentamiento global”. Y se enorgullecía de haber sacado a Estados Unidos de los Acuerdos de Paris, firmados por la inmensa mayoría de los países del mundo, para hacer frente a las consecuencias del CC. 

Hace unos días, el premiado actor Robert de Niro decía en la Cumbre Mundial del Gobierno 2018 celebrada en Dubai, que esa retirada de su país era “un caso de locura temporal”, que se solucionaría echando a Trump. Un personaje que no le gusta nada al actor, al que definió en un video como un individuo “ciegamente estúpido, cretino, un perro, un cerdo".

Hace diez años, otro político irresponsable, éste más cercano, Mariano Rajoy, bromeaba con el CC porque un primo suyo, catedrático de Física de la Universidad de Sevilla, le había contado esta anécdota: “He traído aquí a diez de los más importantes científicos del mundo y ninguno me ha garantizado el tiempo que hará mañana en Sevilla. ¿Cómo alguien puede decir lo que va a pasar en el mundo dentro de 300 años?”. Rajoy concluía que, de acuerdo con su primo, el CC no era una prioridad, que no podía “ser considerado como un asunto capital”, ni deberíamos convertirlo “en el problema mundial”.

Cuatro años después de ese chusco argumento, Rajoy llegaba al Gobierno de España. Con esa mentalidad, no es extraño que estemos en el pelotón de los retrasados en la lucha contra el CC. Ahora anuncia una ley del Cambio Climático que veremos qué nos depara, conociendo sus antecedentes. Esperemos que su primo no esté entre quienes la están redactando.

Fue precisamente en el primer gobierno de Rajoy cuando el ministro José Manuel Soria recortó las ayudas a las energías renovables y España pasó de ser pionero y ejemplo para el mundo –empresas españolas instalaban parques gigantescos de energía solar en Estados Unidos- a ser un país atrasado. Con el doble de horas de sol que Alemania, éste país tiene ocho veces más energía fotovoltaica instalada que España. También nos superan países del norte europeo, como Reino Unido, Francia y Holanda. 

¿Qué hacer?
La principal responsabilidad corresponde a los gobiernos. Ellos deben tomar las medidas adecuadas para cumplir con los acuerdos sellados en París en 2015 encaminados a combatir el calentamiento global producido por el cambio climático. 

Todos los gobiernos, nacionales, regionales o locales, deben sumarse a esa batalla. A nivel regional, la Comunidad de Castilla-La Mancha es una de las cuatro comunidades que han reducido en un 2% la emisión de gases de efecto invernadero en el periodo 1990-2015, o sea en 25 años.

A nivel local, destacaría el anuncio hecho por el alcalde Julián Nieva (PSOE) de convertir a Manzanares en un “mar de plantas fotovoltaicas”, que podría, además de ayudar a la lucha contra el CC, crear hasta 50 nuevos empleos. Una esperanza que debería hacerse realidad este año.
 
Todo lo que el medio ambiente puede hacer por ti
A nivel individual, también se pueden hacer cosas. Amén de economizar agua y energía, de reciclar, de sustituir el plástico de nuestras vidas y de respetar y cuidar la naturaleza, entre otras muchas cosas, algunas personas dedican buena parte de su tiempo a promover el conocimiento sobre el problema que ya tenemos en el salón de nuestras casas.

Me gustaría recordar en este punto a quienes crearon el Foro Ciudadano Agenda 21, entre ellos dos personas que hace años fundaron en Manzanares un boletín informativo, Ecoaula, dedicado al medio ambiente, la naturaleza y la divulgación científica. Uno de ellos, Julian Gomez-Cambronero, presenta en unos días su libro “Todo lo que el medio ambiente puede hacer por ti”. Gomez-Cambronero está muy involucrado en los temas medioambientales y durante seis años (2011-2017) ha formado parte del Consejo de Greenpeace España. Si pueden, acudan a la presentación de ese libro el viernes 23 de febrero en la Librería La Pecera.

Otro comprometido activista es el profesor del Instituto Azuer de Manzanares, José Luis Olmo. Doctor en Biología, ha creado el Club de la Ciencia en el que sus alumnos colaboran voluntariamente en proyectos científicos que, como ha sucedido ya, reciben prestigiosos premios, como los tres galardones conquistados en el certamen internacional Ciencia en Acción, celebrado el pasado mes de octubre en Ermua. Uno de ellos, una incubadora de huevos de polluelos, construida con piezas elaboradas con una impresora 3D y materiales reciclados. 

Debate en la Escuela de Ciudadanos
La Escuela de Ciudadanos de Manzanares ha querido sumarse a este cada día mayor batallón de personas comprometidas con el medio ambiente y ha incluido en su X Curso un debate entre dos especialistas en el tema: Teresa Ribera y Javier Sampedro. La primera, directora del Instituto para el Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales y ex Secretaria de Estado de Cambio Climático, y el segundo, doctor en Genética y Biología Molecular, y periodista especializado en temas científicos.

Creemos que es importante informarse debidamente de una amenaza que es muy real. Una amenaza cercana. No crean que esas cosas suceden allá lejos, en Sudáfrica. 

Al otro lado del Estrecho de Gibraltar, a 14 kilómetros de Tarifa, en Marruecos, llevan meses registrándose lo que han bautizado como “manifestaciones de la sed”. Una década seca esta dejando sin agua al país vecino. La gente se ha echado a las calles pidiendo agua. Ha habido una veintena de detenidos. Ocho manifestantes están encarcelados. El rey Mohamed VI, que es también el jefe supremo religioso, ha ordenado el rezo en todas las mezquitas del país para atraer el agua. Como se ha hecho y se está haciendo en tantos pueblos de España.

Lo que los rezos no pudieron impedir fue la muerte de 15 mujeres en Sidi Bulaalam, un pueblo al sur de Rabat, pisoteadas por una multitud hambrienta que intentaba recoger un poco de comida que se repartía gratuitamente. Comida que escaseaba porque no había agua. Agua inexistente por los efectos del cambio climático. Una cruda realidad.


(*) Román Orozco es director-fundador de la Escuela de Ciudadanos

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50 medidas para detener la contaminación

 

 

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