jueves, 26 de febrero de 2026

Laura Donoso destaca la importancia de los vínculos afectivos y la evolución del concepto de familia

En el marco del 40º Aniversario de los Servicios Sociales y la campaña ‘12 meses, 12 compromisos’

La educadora social analiza las transformaciones de los modelos familiares y la labor de acompañamiento municipal a través de talleres y orientación educativa

Los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Manzanares celebran este año cuatro décadas de trayectoria al servicio de la ciudadanía. Dentro de la iniciativa conmemorativa ‘12 meses, 12 compromisos’, dedica el mes de febrero a la familia. En este contexto, la educadora social Laura Donoso Jiménez analiza los cambios que atraviesa este pilar social en su artículo titulado ‘La familia en la sociedad actual: estructura, transformaciones y nuevas configuraciones’.


El Ayuntamiento de Manzanares, a través del Área de Servicios Sociales, impulsa talleres de familia creativos en los que padres, madres e hijos/as representan el significado de su unidad familiar. Esta actividad busca que los participantes pasen tiempo juntos y “mejoren el vínculo entre ellos” en un ambiente seguro. Según explica Laura Donoso, educadora social de esta concejalía, el propósito de estos espacios es “poner en valor la diversidad familiar, ya que cada familia es diferente, con distintas formas y realidades y todas ellas son igual de válidas”.

En su análisis técnico, la educadora expone que factores como la incorporación de la mujer al mercado laboral o los cambios demográficos han transformado la estructura del hogar en las últimas décadas. En la actualidad, coexiste una gran pluralidad de realidades que superan el modelo tradicional. “Ya no hablamos de un único modelo de familia, sino de una gran diversidad como pueden ser las familias reconstituidas, las homoparentales o las monoparentales”, señala la experta.


Para Donoso, el foco de atención debe desplazarse desde la forma hacia el fondo de la convivencia. En este sentido, subraya que “lo importante no es la estructura, sino las relaciones que se construyen dentro de ella”, puesto que el elemento común de todos estos hogares es el apoyo, el cuidado y la confianza entre sus miembros.

Estilos educativos y apoyo municipal

El acompañamiento a las familias se centra también en la promoción de pautas de crianza saludables. La educadora social recomienda de forma específica el estilo democrático o autorizativo, que combina el cariño con el establecimiento de límites claros. “Este estilo se basa en la comunicación, en explicar las normas y en escuchar a los hijos e hijas, lo que favorece su autonomía y su desarrollo emocional”.

Desde los Servicios Sociales municipales se ofrece orientación para que los progenitores adopten estas pautas basadas en el afecto y en la participación de los menores en las decisiones domésticas. La labor del equipo profesional consiste en “fortalecer los vínculos familiares, mejorar la comunicación y adaptarnos a la diversidad y a las necesidades de cada hogar” para garantizar entornos de bienestar para todos sus integrantes.


LA FAMILIA EN LA SOCIEDAD ACTUAL: ESTRUCTURA, TRANSFORMACIONES Y NUEVAS CONFIGURACIONES.

Laura Donoso Jiménez – Educadora Social de Servicios Sociales de Atención Primaria del Excmo. Ayuntamiento de Manzanares.

A lo largo de la historia, la familia ha sido considerada como una unidad estática de la sociedad, encargada de la transmisión de normas y valores. Sin embargo, el concepto de familia ha evolucionado considerablemente debido a los cambios sociales, culturales, económicos y demográficos de las últimas décadas, transformando tanto su estructura como sus funciones.

En la actualidad, se entiende la familia, según Cherlin (2004), como una institución flexible y en constante adaptación, donde los vínculos afectivos, de parentesco o de elección interactúan con el entorno social para moldear las experiencias y roles de cada miembro de la unidad familiar.


Esta evolución conceptual, responde a la necesidad de comprender a la familia no solo desde un enfoque estructural, sino desde sus funciones sociales, afectivas y formativas, caracterizada por la interdependencia de sus miembros y por su capacidad de adaptación a los cambios.

Desde un enfoque sistémico, la familia se entiende como un espacio de interacción continua entre sus miembros, en el cual se establecen vínculos afectivos, valores y patrones de conducta que influyen en el desarrollo integral de las personas. Desde esta visión integral, la familia no puede ser entendida como una entidad estática, sino como una realidad en constante transformación.

Debido a las importantes transformaciones que ha experimentando el concepto de familia a lo largo del tiempo, no existe un único tipo de familia, sino que han surgido diversas formas familiares, entre las que se incluyen la familia nuclear, formada por dos progenitores y sus hijos e hijas; las familias extensas, formadas por varios miembros de distintas generaciones; las familias monoparentales, en las que un solo progenitor asume la crianza de los hijos e hijas; las familias homoparentales, formada por una pareja del mismo sexo y sus hijos e hijas; y las familias reconstituidas, que se configuran a partir de nuevas uniones tras procesos de separación o divorcio.

La diversidad de las formas familiares actuales surge de múltiples factores que han modificado de manera significativa los patrones tradicionales de organización familiar. Estos cambios no solo afectan la estructura de los hogares, sino también los roles y funciones que desempeñan sus miembros, las dinámicas de las relaciones y la manera en la que se transmiten valores y normas sociales.


En las últimas décadas, fenómenos como el descenso de la natalidad, el retraso de la maternidad y paternidad, el aumento de los divorcios y separaciones, la prolongación de la permanencia de los hijos y las hijas en el hogar familiar y la incorporación de la mujer al mercado laboral, han modificado la organización en el sistema familiar. Como constata Thery (1998), el incremento de los divorcios y separaciones no implica la desaparición de la familia, sino su reorganización bajo nuevas formas, dando lugar a las familias reconstituidas. Asimismo, de acuerdo a Esping-Andersen (2009), la incorporación de la mujer al mercado laboral ha supuesto uno de los cambios sociales más importantes, ya que ha redefinido los roles de género, ha exigido nuevas formas de conciliación laboral y familiar y ha impulsado procesos de corresponsabilidad en las tareas domésticas y de cuidado, alterando la organización de la vida familiar.

En resumen, estos procesos evidencian que la familia se ha convertido en una institución dinámica y con capacidad de adaptación, capaz de reorganizarse para responder a los cambios sociales, económicos y culturales del contexto actual, manteniendo sus funciones básicas de socialización, apoyo emocional y cuidado.

Asimismo, la familia se considera como un espacio primario de socialización, fomentando el desarrollo individual de los miembros de la familia y la cohesión familiar. De acuerdo con Kuczynsky y Grusec (1997) los padres y las madres son las personas que se encuentran en la mejor situación para proporcionar una socialización adecuada a sus hijos. Sin embargo, se trata de un proceso bidireccional, ya que cada miembro de la familia puede ejercer influencia sobre el otro.


Musitu y García (2004), establecen diferentes estilos de socialización en función de dos dimensiones principales, el grado de implicación o aceptación y el grado de coerción o imposición. La combinación de estas dimensiones da lugar a cuatro estilos educativos o de socialización:

  • Estilo democrático o autoritativo: combina una alta aceptación con alta imposición. Los progenitores establecen normas y límites claros, pero explican sus razones y fomentan la participación de los hijos e hijas, favoreciendo la autonomía y las habilidades sociales.
  • Estilo autoritario: combina una baja aceptación y una alta imposición. Predomina la obediencia estricta y el control, con poca comunicación afectiva, lo que puede limitar la autonomía y la expresión de opiniones de los y las menores.
  • Estilo permisivo o indulgente: combina una alta aceptación con baja imposición. Los padres y las madres muestran cariño y apoyo, pero establecen pocos límites, lo que favorece a una alta autoestima, pero puede dificultar en el respeto por las normas.
  • Estilo negligente o indiferente: se caracteriza por una baja aceptación y una baja imposición. La escasa implicación personal y conductual puede generar dificultades en la socialización, autonomía y rendimiento académico.

De los cuatro estilos de socialización, el estilo democrático o autoritativo es considerado el más adecuado y beneficioso, ya que equilibra el control con la autonomía, fomenta la negociación y la participación en la toma de decisiones, mantiene una comunicación positiva y respetuosa y ofrece apoyo emocional en la familia.


En nuestra labor desde Servicios Sociales, acompañamos a las familias para ofrecer orientación y pautas educativas que favorezcan un estilo educativo que combine afecto, normas claras y participación de los hijos e hijas en la toma de decisiones, promoviendo así la comunicación positiva y el bienestar emocional. Además, trabajamos para fortalecer los vínculos familiares, adaptándonos a la diversidad de estructuras familiares existentes y respondiendo a las necesidades de cada hogar. De este modo, contribuimos a que la familia se consolide como un espacio de socialización, apoyo y desarrollo integral, capaz de afrontar los desafíos actuales y garantizar un entorno de convivencia saludable y seguro para todos sus miembros.

Gustavo Adolfo Fernández-Arroyo presenta ‘3x1. Perfecta imperfección’

La muestra combina pirograbados, collages y montajes fotográficos para recaudar fondos a beneficio de la asociación ‘Estamos Contigo’

Hasta el 15 de marzo en el Gran Teatro

El Gran Teatro de Manzanares ha abierto sus puertas a la última propuesta creativa de Gustavo Adolfo Fernández-Arroyo, titulada ‘3x1. Perfecta imperfección’. La exposición destaca no solo por su diversidad técnica, sino por su carácter solidario, ya que los beneficios obtenidos serán destinados íntegramente a la asociación ‘Estamos Contigo’, que presta apoyo a personas con Alzheimer, ictus y otras enfermedades neurodegenerativas.


La muestra ‘3x1. Perfecta imperfección’, engloba tres exposiciones en una. La primera parte contiene pirograbados bajo el título ‘Favoritos’, donde Gustavo Fernández-Arroyo plasma a personalidades del mundo del cine o la música, situaciones cotidianas o recuerdos, quemando madera con un soldador para luego darle color. La segunda sección son collages fotográficos titulados ‘Agua’, que presentan este elemento a modo de postal en diversas formas, como las Lagunas de Ruidera o el hielo. Finalmente, la tercera parte muestra las ediciones y montajes fotográficos personales del autor, un sello característico de su estilo con el que busca “contar historias” y mostrar su esencia como artista.


‘Perfecta imperfección’, nace de la filosofía del artista de que aquellas imperfecciones que el público pueda percibir son, para él, elementos perfectos dentro de la creación artística. Su intención es que las personas que visiten la exposición, que estará instalada en el Gran Teatro hasta el día 15 de marzo, pasen “un rato largo” observando las obras.

Compromiso social


La muestra, además, tiene un carácter solidario. Y es que la recaudación, a través de donaciones o la adquisición de las obras, irá destinada a ‘Estamos Contigo’. La iniciativa ha sido recibida con gratitud por la asociación, cuya junta directiva destacó la importancia de este impulso económico y de visibilidad para pacientes de alzheimer, ictus y otras enfermedades neurodegenerativas y familiares, quienes a menudo “afrontan situaciones muy difíciles”.

La inauguración de la muestra contó, como es habitual, con representación municipal, con Jesús Romero y Paqui de la Cruz. El concejal de Cultura puso en valor el esfuerzo conjunto entre artistas, asociaciones y el Ayuntamiento para enriquecer el calendario cultural de Manzanares.

La nota emotiva al acto la puso la hija del artista, Carla Fernández-Arroyo, que dirigió unas sentidas palabras de agradecimiento a su padre.